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Ejercicios y Artritis Reumatoide: Beneficios y Recomendaciones

Actualizado: 28 ago 2023

Introducción:

La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad crónica y progresiva que afecta las articulaciones y otros tejidos del cuerpo. Los síntomas de la AR, como el dolor, la inflamación y la rigidez, pueden limitar la movilidad y dificultar la realización de actividades diarias. Sin embargo, el ejercicio regular y adecuado puede desempeñar un papel crucial en el manejo de la AR, ayudando a aliviar los síntomas, mejorar la función articular y aumentar la calidad de vida de los pacientes. En este artículo, exploraremos los beneficios del ejercicio en la AR y proporcionaremos recomendaciones para una rutina de ejercicios segura y efectiva.


Beneficios del ejercicio en la AR:

El ejercicio físico en la AR puede tener numerosos beneficios para los pacientes. Algunos de los beneficios clave incluyen:


1. Reducción del dolor y la inflamación: El ejercicio regular puede ayudar a reducir el dolor y la inflamación en las articulaciones afectadas por la AR. El movimiento y la actividad física estimulan la producción de endorfinas, que son neurotransmisores que actúan como analgésicos naturales.


2. Mejora de la función articular: El ejercicio adecuado puede ayudar a mejorar la movilidad y la función articular en pacientes con AR. Los ejercicios de rango de movimiento y fortalecimiento muscular pueden fortalecer los músculos alrededor de las articulaciones y mejorar su estabilidad.


3. Mantenimiento de la fuerza y la flexibilidad: La AR puede causar debilidad muscular y rigidez en las articulaciones. El ejercicio regular puede contrarrestar estos efectos, ayudando a mantener la fuerza muscular y la flexibilidad de las articulaciones.


4. Control del peso: El ejercicio regular puede ayudar a mantener un peso saludable o reducir el exceso de peso, lo que puede aliviar la carga en las articulaciones afectadas por la AR y reducir los síntomas.


5. Mejora del estado de ánimo y la calidad de vida: El ejercicio físico libera endorfinas y otros neurotransmisores que pueden mejorar el estado de ánimo, reducir la fatiga y aumentar la sensación de bienestar en los pacientes con AR.


Recomendaciones para el ejercicio en la AR:

Si tienes AR, es importante tener en cuenta algunas recomendaciones antes de comenzar una rutina de ejercicios. Aquí hay algunas pautas generales a considerar:


1. Consulta a tu médico o reumatólogo: Antes de comenzar cualquier programa de ejercicios, es importante consultar a tu médico o reumatólogo para evaluar tu estado de salud y obtener recomendaciones específicas. Ellos podrán aconsejarte sobre el tipo de ejercicio más adecuado para tu condición.


2. Busca la ayuda de un fisioterapeuta: Un fisioterapeuta especializado en AR puede ser de gran ayuda para desarrollar un programa de ejercicios personalizado y adaptado a tus necesidades y limitaciones. Ellos pueden enseñarte ejercicios específicos, técnicas de movimiento y proporcionarte asesoramiento sobre la forma adecuada de realizar los ejercicios.


3. Elige ejercicios de bajo impacto: Los ejercicios de bajo impacto, como caminar, nadar, hacer ejercicios acuáticos, andar en bicicleta o hacer yoga, son generalmente bien tolerados por los pacientes con AR. Estos ejercicios ayudan a mejorar la fuerza y la flexibilidad sin ejercer demasiada presión sobre las articulaciones.


4. Realiza ejercicios de fortalecimiento muscular: Los ejercicios de fortalecimiento muscular son importantes para mantener la estabilidad de las articulaciones afectadas por la AR. El uso de pesas ligeras, bandas elásticas o máquinas de resistencia pueden ayudar a fortalecer los músculos alrededor de las articulaciones.


5. No te exijas demasiado: Escucha a tu cuerpo y no te exijas más de lo que puedes hacer. Es importante respetar los límites de tu cuerpo y no forzar las articulaciones inflamadas o doloridas.


6. Calienta antes de hacer ejercicio: Antes de comenzar cualquier rutina de ejercicios, es importante calentar adecuadamente para preparar tus músculos y articulaciones. Realiza ejercicios de estiramiento suaves y movimientos articulares para aumentar la temperatura muscular y reducir el riesgo de lesiones.


Conclusiones:

El ejercicio regular y adecuado puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de los pacientes con artritis reumatoide. Proporciona beneficios como la reducción del dolor, la mejora de la función articular, el control del peso y la mejora del estado de ánimo. Sin embargo, es importante adaptar el ejercicio a las necesidades individuales y seguir las recomendaciones médicas y de fisioterapia. Con una rutina de ejercicios adecuada y supervisada, los pacientes con artritis reumatoide pueden experimentar una mejora en su bienestar físico y emocional


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